La fuerza y misterio de los arcanos mayores en el tarot

En el tarot los arcanos mayores tienen una fuerza vibracional que se relaciona directamente con los aspectos de nuestra alma. La gente dedicada al tarot y videncia da gran importancia a los arcanos mayores de la baraja del tarot. Con los arcanos mayores se puede indagar en secretos de nuestra alma. Ellos nos hablan de la función y el lugar dentro de nuestra familia, indagaremos en el trabajo, economía, amor, etc. Quien lo desee puede incluso indagar a través de los arcanos mayores en vidas pasadas.


Es importante conocer cuáles arcanos se relacionan con nuestra fecha de nacimiento ya que su influencia a nivel energético nos acompañará en las distintas etapas de nuestra vida.


Veamos los distintos arcanos mayores del tarot con una explicación breve sobre su significado.


EL LOCO (0): El loco, el aventurero, el que deja todo para ir hacia lo desconocido. Para algunos representa la persona que, haciéndose el loco, no lo es, ya que sabe perfectamente a dónde va y lo que quier La libertad e inseguridad. Todo es nuevo.


EL MAGO (I): El poder absoluto, la idea que todo está en sus manos, que tiene todas las posibilidades de elección. El convencimiento. La inocencia y el empuje para el inicio de nuevas tareas.


LA SUMA SACERDOTISA (II): Simboliza la madre, posibilidad de concebir, una persona prudente, reservada, no dice todo lo que sabe, pero sus sentimientos son profundos, una mujer sabia y estudiosa, alguien que no muestra todo lo que es o todo lo que sabe, secretos guardados. La inactividad producida por la meditación.


LA EMPERATRIZ (III): La síntesis y la armonía entre el espíritu, la mente, el equilibrio y la emotividad. Esta carta representa la maternidad, la feminidad, la sensualidad, la afectividad. La eclosión y la naturaleza en estado latente. Maternidad y consecución de objetivos a base de esfuerzos.


EL EMPERADOR (IV): El poder terrenal y temporal, lo material, que el hombre con sus conocimientos puede utilizar para sacar beneficios materiales.l orgullo del Yo. La familia. El Padre.


EL SUMO SACERDOTE (V): La vocación. La obediencia al poder y la voluntad divina, de respeto al orden, la transmisión de las leyes universales al mundo.


LOS ENAMORADOS (VI): El amor. La obsesión que nos consume. La duda y el dilema. El amor, la pareja, las relaciones afectivas, anuncia boda, consecución de las relaciones, afianzamiento, anuncia hijos. Representa la posibilidad de vernos enfrentados ante una elección.


EL CARRO (VII): La libertad conquistada. El éxito. Nuevos horizontes. El éxito, el poder, los viajes, los desplazamientos, posición social, persona de alto rango, la acción, amigos a su alrededor, fuerza y energía.


LA FUERZA (VIII): La fuerza para salir adelante. La pérdida del miedo a la soledad. La valentía.
Antes de tentar a la suerte, se debe visualizar esta carta, ya que da suerte.


EL ERMITAÑO (IX): La soledad para pensar. La reflexión y el conocimiento. También representa la soledad, la reflexión, la prudencia, el estudio.


LA RUEDA DE FORTUNA (X): lo que tenemos a favor y en contra. Los cambios constantes de la vida. Los altibajos de la existencia. La suerte.


LA JUSTICIA (XI): La elección de lo adecuado. Decir SI y decir NO. Lo único negativo de esta carta es la falta de dinamismo y rapidez. Todo es posible, todo es posible a largo plazo.


EL COLGADO (XII): La lucha para averiguar el porqué de las cosas. Es un símbolo de iniciación pasiva. La pasividad, momento de tránsito.


LA MUERTE (XIII):  El cambio hacia lo nuevo, lo distinto. Un borrón y cuenta nueva en la vida. El final de una etapa. Cambio, transformación, muerte en nuestras vidas de algo, pero no necesariamente nos anuncia la muerte física.


LA TEMPLANZA (XIV): Las fuerzas equilibradas. Sensatez. Corresponder a quien nos ama.


EL DIABLO (XV):  La tentación que empuja diciéndonos lo que deseamos escuchar. El peligro de un paso en falso. Dificultades en enfrentamientos, las relaciones de fuerzas, las desdichas


LA TORRE (XVI): El derrumbe y fracaso. Necesidad de reflexión para eliminar todo lo que no funciona y quedarse sólo con lo que es sólido y nos vale para nuestra nueva etapa. El odio repentino al descubrir la verdad. La pérdida de los valores anteriores.


LA ESTRELLA (XVII):  La verdad sobre todas las cosas. Las fuerzas astrales benéficas. Un buen camino hacia la obtención de lo deseado. Buena conexión mental o intelectual, afinidad de ideas, momento de una gran fuerza mental y claridad de ideas.


LA LUNA (XVIII):  La oscuridad. Engaños y dudas. El lado conflictivo de las cosas. Enfrentarse a los problemas, para restablecer el orden natural, a pesar del miedo.


EL SOL (XIX): Se consigue la felicidad. Luz y vida. La obtención del placer. Exito, felicidad, unión feliz, armonía, amistad, reconciliación, gratificación, tranquilidad y pureza.


EL JUICIO (XX): Lograr imponer nuestras convicciones propias. Sacar a la luz lo recóndito. Un renacimiento. Momento de cambio, de renovación, de reconciliación, aclaración de situaciones, renovación de viejos proyectos.


EL MUNDO (XXI): la verdad interna que no se puede expresar. Éxito, triunfo, suerte, victoria, realidad, premio.


Además con los arcanos mayores del tarot podemos ver los arcanos que asociados a nuestra fecha de nacimiento. Además si se suman las distintas cifras de nuestra fecha de nacimiento podemos extraer un único arcano que definirá nuestra personalidad y función en la vida.
Todos son datos importantes que sirve de ayuda y apoyo para orientarnos y ofrecernos distintas perspectivas en nuestra vida.

Los arcanos mayores del tarot

Tarot. Jung y el Tarot

Carl Jung y el Tarot

Para todos los amantes del Tarot la figura del psicólogo Carl Jung resulta apasionante. Este destacado psicólogo nos dejó entre sus muchas aportaciones el famoso concepto de los arquetipos. Para mucha gente los arquetipos están asociados a ese Tarot interno, a una suerte de constelación psíquica de la mente colectiva del ser humano donde existen símbolos primordiales que nos unen.


Las 78 cartas que conforman el Tarot constituyen un cosmos en continua mutación pero perfectamente enlazado sobre el que es posible adentrarse, leer y aventurar predicciones.

Jung habló en reiteradas ocasiones sobre el Tarot ofreciéndonos perspectivas interesantes para su análisis, perspectivas que nos permiten comprender la tremenda fuerza de esta baraja y el por qué tanta gente se adentra en sus misterios.

Según Jung la capacidad de predecir el futuro que posee el Tarot está relacionada con distinguir como una situación pasada ha evolucionado en el momento presente. Para Jung las distintas cartas del tarot son imágenes de carácter psicológico relacionadas con el inconsciente, una suerte de ideas arquetípicas que se adentran y mezclan en el flujo del inconsciente sirviendo como un método intuitivo para interpretar y comprender situaciones presentes.

En este sentido Jung establecía un paralelismo del Tarot con el I Ching, en su capacidad oracular para ofrecernos lecturas de nuestra situación presente a partir de adentrarse en nuestro subconsciente.


Un aportación notable de Jung a la psicología fue el poder establecer un paralelo entre la alquimia y su búsqueda de transformación de la materia en oro y los proceso mentales. Jung vio en el Tarot una relación alquímica en el hermafroditismo de la figura del diablo, allí veía el puente con la alquimia, la unión de opuestos que tan perseguida y castigada fue en la Europa de la Inquisición.  Desde el punto de vista del inconsciente esta sería la búsqueda humana de la pureza y en definitiva de la conciencia.

Esta fusión de los opuestos vuelve a relacionar el Tarot con el I Ching y con la filosofía oriental que sustenta el crecimiento y la salud en el equilibrio e interrelación de los opuestos. Un principio presente también en la alquimia.


Sin duda la baraja del Tarot en su aparente sencillez contiene una serie de claves y lecturas que pueden ser leídas desde innumerables perspectivas. Hecho por el cual una figura como Jung se sintió atraídas por sus misterios y pudo establecer interesantes puentes con sus investigaciones sobre los arquetipos y el inconsciente colectivo.

Para completar este texto os dejamos una interesante guía sobre el Tarot y algunos vídeos.

Videncia y tarot. Algunas diferencias

Hoy en día es bastante habitual ver que tanto en revistas, TV o internet los conceptos de videncia y tarot aparecen unidos, sin establecer ningún tipo de diferenciación entre una práctica u otra, pero principalmente mostrando a las personas que se dedican a la videncia y tarot como dentro de un paquete, en el que muchas veces se incluye también los médiums o espiritistas.


De alguna forma por simplificar, se tiende hacer una especie de "paquete esotérico" donde se incluyen todo tipo de prácticas. Esto como es lógico, genera confusión y despierta suspicacias en relación a la verosimilitud de la videncia y el tarot. En este sentido, los propios profesionales del tarot y los videntes no contribuyen (con excepciones, claro está) a mantener alejada la confusión y mezcla de conceptos que muchas veces hay en torno a todo esto ya que evitan clarificar las diferencias que hay entre las distintas prácticas y sus facultades específicas como tarotistas o videntes.


Por ello, es interesante recalcar y precisar algunas diferencias relevantes entre la videncia y el tarot.
Existen personas que son videntes y tarotistas a la vez ya que estas dos prácticas se complementan bien, pero no son dos cosas que necesariamente van juntas. En una palabra, no todos los tarotistas son videntes ni todos los videntes tarotistas.
Quizá la diferencia más objetiva y clara es que el tarot es una práctica que se estudia y aprende, es de alguna forma algo a lo que todo el mundo puede acceder. Esto no quiere decir que lo vaya a hacer bien o mal, la calidad o acierto de una lectura de tarot dependerá del grado de profundización que haya hecho la persona, su empatía y en gran medida su apertura e intuición.
La videncia por su parte, no es algo que se estudie, es una capacidad con la que se nace y se desarrolla y depura a lo largo de los años. Aunque se nazca con "el don" de la videncia es necesario cultivarlo para que lleve a alguna dirección. Si se le da la espalda probablemente desaparezca. Dicho de un modo sencillo, la videncia es una capacidad intuitiva muy desarrollada que permite a la persona visualizar hechos pasados, presentes y futuros de las personas, o como es bien conocido, predecir hechos de carácter global que afectan a la humanidad. Videntes hay muy pocos, pero sabemos que existen y muchas veces son de gran ayuda en multitud de situaciones y son bastante demandados en todo tipo de ámbitos.
Como se mencionó, la videncia es una capacidad intuitiva muy desarrollada, y en una lectura profunda del tarot la capacidad intuitiva del tarotista es de gran ayuda. Este es el punto clave que vincula videncia y tarot "la intuición" pero sin duda com hemos visto, son dos cosas bien distintas.

Otro punto que relaciona ambas prácticas es que muchos videntes se sirven del tarot como una herramienta para canalizar sus videncias. Esto existe y es útil, el tarot y la videncia se mueven en territorios intuitivos, territorios en donde se hermanan y complementan.
Ya queda en cada practicante el dejar claro a sus consultantes cuál es el área que maneja y a los consultantes por su parte el discernimiento de las capacidades de la persona a la que le han hecho la consulta.

Rituales, predicciones y videncia

predicciones, rituales

Es muy corriente que en el mundo esotérico y espiritual existan confusiones entre distintas prácticas y conceptos, ritual, predicciones, tarot, videncia se entremezclan de modo muchas veces poco claro.

Veamos algunas de estas prácticas con algo de detalle para evitar confusiones.

 

 

rituales

 

Rituales

 

Esencialmente, los rituales se pueden entender como un conjunto de acciones realizadas con un orden y una forma determinada con la finalidad de obtener un resultado concreto y hechas con una conciencia especial, con una atención puesta en ello.

Los rituales existen en todas las culturas y se aplican y utilizan de todas las formas, bodas, deportes, religión, magia. La característica determinante del ritual es ese orden en el que se realizan las acciones, su secuencia temporal y jerárquica. Esto es lo que convierte a esas acciones en parte de un ritual, el respeto a ese orden y la forma en que son realizadas pone a la persona en una disposición especial que es la que determina y ritualiza la situación. Y es en definitiva, lo que hace que el ritual funcione. Un ritual puede estar hecho para un fin positivo o negativo dependiendo de lo que se busque.

Hoy en día los rituales se siguen practicando en todo el mundo, ya sean rituales colectivos o individuales. Sobre ellos se ha sustentado creencias como abundancia, salud, buena fortuna,etc. Muchas vece se realizan como una forma de mostrar respeto a distintos aspectos de una cultura, grupo, institución o situación. En el mundo del esoterismo y espiritualidad existen infinidad de rituales que se hacen, muchas veces tarotistas y videntes expertos aconsejan determinados rituales y conocen los procedimientos a seguir.

 

 

 

 

 

predicciones

 

Las predicciones

 

Son la descripción o relato de algo que va a acontecer. Algo que no ha sucedido pero que se piensa ocurrirá. Por ejemplo una profecía es una forma de predicción, una comunicación directa con fuerzas espirituales superiores que revelan acontecimientos futuros, usando como vía a los profetas. Figuras clave y polémicas que se encargan de revelar hechos que pueden tener una trascendencia decisiva en el acontecer de un pueblo, cultura o incluso la humanidad.

 

Hay otras variantes de predicción practicadas por psíquicos, chamanes y curanderos a lo largo y ancho de todo el mundo y que se expresa y manifiesta de millones de formas, granos de café, runas, hierbas, hongos, tabaco, hojas de té, pero por supuesto tarot, cristales, etc.


Por otro lado, hablaríamos de adivinación en el tarot o en las personas psíquicas cuando son capaces de revelar acontecimientos futuros o pasados del consultante.

De todos modos con respecto a las predicciones hay que tener claro que también se pueden hacer siguiendo un patrón de acontecimientos, es decir, se puede prever que si en determinado lugar no llueve habrá sequía, morirán animales y plantas, etc. Cuando hablamos de predicciones de carácter profético o adivinatorio entendemos que nos referimos a anticipar acontecimientos que no necesariamente eran previsibles, muchas de las profecía de Nostradamus por ejemplo.

 

 

 

 

 

videncia

 

La videncia


Por su parte la videncia es una capacidad de percepción extrasensorial que permite a determinadas peronas acceder a información de acontecimientos futuros. A este respecto existe gran confusión ya que mucha persona afirma tener el don de la videncia y sencillamente es alguien que hecha el tarot. Normalmente esta facultad la tienen muy pocas personas, es habitual que se nazca con ella y que si no se cultiva y potencia de la forma adecuada, con el tiempo desaparezca. La videncia es algo que se practica también de forma abierta en prácticamente todos los sitios.

 

 

 

 

Os dejo algunos vídeos populares en Youtube sobre rituales, predicciones y un documental sobre videncia.

 

 

La videncia a través del Tarot

Es bien conocido que el tarot es una herramienta por sí misma muy utilizada aunque la relación entre videncia y tarot siempre ha sido muy estrecha. Esencialmente el tarot aplicado a la videncia se basa en dirigir la tirada del tarot hacia una interpretación de hechos futuros que el consultante desea conocer.


Es importante destacar que el tarot no es una herramienta indispensable para la videncia, pero sin lugar a duda es un buen complemento.

Es habitual que los tarotistas experimentados establezcan relaciones fértiles con la videncia, esto no quiere decir necesariamente que todos los tarotistas tengan el don de la videncia y viceversa como ya hemos mencionado.

La videncia al igual que el tarot, se relacionan con la parte derecha de nuestro cerebro. Este es el lugar de lo creativo, lo abstracto, en general es la zona donde suceden todas las cosas que escapan a la razón.

 

videncia

A grandes rasgos la videncia se entiende como un don que posee la persona, algo innato. El tarot en cambio es algo que se aprende y estudia.

Sin lugar a dudas una persona con el don de la videncia lo hará crecer y refinará en la medida en que lo cultive, en este sentido el tarot aparece como una herramienta extremadamente compatible y favorecedora para el ejercicio d ella videncia.
Un practicante de tarot consigue aumentar de forma progresiva esa parte intuitiva que habita en todos nosotros, se vincula de forma directa con los arquetipos universales ese lugar de conocimiento universal desde donde se pueden interpretar distintos signos de la vida de una persona.


En la práctica de la videncia por su parte podemos encontrarnos casos donde las personas tienen visiones claras sobre determinados acontecimientos, visones que muchos calificarían de alucinaciones. En este sentido el tarot aparecería como una herramienta, como un vehículo que por una parte ayudaría al vidente a adentrarse en la visión pero ya dentro de ésta, permitiría complementarla ayudando a extraer conclusiones y matices de todas clases. Es quizá en este sentido donde el tarot juega un papel determinante que trasciende únicamente la visión que se manifiesta al vidente y ofrece senderos y pistas hacía donde conducir las distintas situaciones. Sin duda un paso más allá, un complemento perfecto que llevado con lucidez y profundidad puede ser de gran ayuda en la vida de las personas.